Aspectos básicos sobre seguridad familiar
Para
los padres más ocupados, ofrecemos unas rápidas sugerencias sobre cómo proteger
la seguridad de su familia en Internet.
- Habla con tu familia sobre la seguridad
en Internet. Explica con claridad cuáles son las normas y las
expectativas de tu familia en lo referente a la tecnología y las
consecuencias de no utilizarla de forma adecuada. Lo más importante, asegúrate de que se
sientan tranquilos para pedir consejo sobre lo que deben hacer si en algún
momento se encuentran en una situación difícil. Así puedes ayudar a los
miembros de tu familia a sentirse seguros cuando naveguen por Internet por
su cuenta y saber a quién deben
acudir cuando tengan alguna duda

- Utilizar juntos la tecnología. De esa forma, tu familia puede recibir la formación necesaria sobre seguridad en Internet y tú puedes tener la oportunidad de resolver problemas de seguridad en Internet conforme surjan las dudas.
- Hablar sobre los sitios en Internet. Habla con tu familia sobre la clase de sitios que les gusta visitar y sobre lo que puede ser apropiado para cada miembro de la familia.
- Protege las contraseñas. Ayuda a tu familia a crear buenos hábitos con respecto a las contraseñas. Recuérdales que no deben dar sus contraseñas a nadie, excepto, quizá, a adultos de confianza, como los padres. Asegúrate de que se acostumbren a cerrar la sesión de sus cuentas online cuando usen ordenadores públicos del colegio, un cibercafé o la biblioteca.
- Utilizar la configuración de privacidad y los controles para compartir contenido. Hay muchos sitios en los que se pueden compartir ideas, fotos, vídeos, actualizaciones de estado y otras muchas cosas. Muchos de estos servicios ofrecen controles y opciones de configuración de privacidad que pueden ayudarte a decidir quién puede ver tu contenido antes de publicarlo. Habla con los miembros de tu familia sobre lo que deben y no deben compartir públicamente. Ayuda a tu familia a respetar la privacidad de los demás manteniendo en privado la información personal de los miembros de la familia y de los amigos y evitando identificar a las personas por su nombre en el contenido compartido públicamente.
- Comprobar las restricciones de edad. Muchos
servicios de Internet (incluido Google) establecen restricciones en cuanto
a la edad mínima que se debe tener para utilizarlos. Por ejemplo, para
tener una cuenta de Google se deben cumplir unos requisitos de edad, y
algunos productos de Google no se pueden utilizar si se tienen menos de 18
años. Debes comprobar siempre las condiciones de uso de cada sitio web
antes de permitir que tus hijos abran una cuenta en un sitio web y
explicarles claramente las normas que pueda haber en tu familia en
relación con los sitios y los servicios que se pueden utilizar.
- Habla con otros adultos. Saca el tema con tu familia y amigos, profesores, entrenadores y orientadores. Otros padres y profesionales que trabajen con niños pueden ser un gran recurso para ayudarte a decidir lo que le conviene a tu familia, especialmente si te enfrentas a un área tecnológica con la que no estás familiarizado.
- No bajes la guardia. La seguridad no es un problema pasajero: la tecnología evoluciona y, con ella, las necesidades de tu familia. Asegúrate de mantener un diálogo continuo. Restablece las normas familiares a este respecto, comprueba el progreso de todos y dedica tiempo a charlar sobre el tema regularmente.







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